Clínica Velaris

MENÚ
Edit Template
MENÚ
Edit Template

¿Por qué algunas personas tienen várices y otras no?

¿Te has preguntado por qué algunas personas desarrollan várices desde jóvenes, mientras que otras llegan a cierta edad sin tener una sola?

Si dos personas tienen hábitos similares, ¿por qué una puede desarrollar várices y la otra no? La aparición de várices no depende de un solo factor. La genética, los cambios hormonales, la edad y ciertos hábitos pueden influir en la salud de las venas. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo…

La genética tiene un papel importante en la aparición de várices

Uno de los factores más importantes es la predisposición familiar.

Si tus padres o familiares cercanos tienen várices, puedes tener una mayor probabilidad de desarrollarlas. Esto no significa que necesariamente tendrás várices, sino que existe una predisposición que puede combinarse con otros factores a lo largo de la vida.

Por eso, cuando una persona pregunta: “Mi mamá tiene várices, ¿yo también voy a tenerlas?”, la respuesta no es necesariamente sí.

La genética puede aumentar el riesgo, pero no determina por sí sola lo que ocurrirá.

Aunque la genética puede influir, no todo es genética

1. Edad y aparición de várices

Con el paso de los años, las venas pueden perder parte de su capacidad para transportar la sangre de regreso hacia el corazón. Esto puede favorecer la aparición de cambios venosos.

2. Cambios hormonales

Las variaciones hormonales pueden influir en las paredes de las venas. Por eso, algunas mujeres pueden notar cambios durante etapas como el embarazo o determinados periodos de cambios hormonales.

3. Embarazo

Durante el embarazo ocurren diferentes cambios en el organismo: aumenta el volumen de sangre, el útero ejerce presión sobre determinadas estructuras y también existen cambios hormonales.


4. Pasar mucho tiempo de pie o sentado

Permanecer de pie durante periodos prolongados puede favorecer la acumulación de sangre en las piernas, especialmente cuando se combina con poca movilidad.

Estar sentada durante muchas horas y permanecer prácticamente inmóvil también puede dificultar el retorno venoso.

No significa que estar sentado provoque automáticamente várices, pero la falta de movimiento es un factor que conviene considerar.

5. Sedentarismo

El movimiento de los músculos de las piernas ayuda al retorno de la sangre hacia el corazón. Por eso, mantener una vida físicamente activa puede favorecer una mejor circulación.

Entonces, ¿por qué algunas personas tienen várices y otras no?

Porque no existe una sola causa.

Dos personas pueden tener estilos de vida muy similares y, aun así, presentar diferente predisposición a desarrollar várices.

Una persona puede tener antecedentes familiares importantes, mientras que otra no. Una puede haber tenido varios embarazos, otra ninguno. Una puede trabajar muchas horas de pie y otra pasar gran parte del día sentada.

La aparición de várices suele ser el resultado de una combinación de factores, algunos que podemos modificar y otros que no.

Y esto es importante: tener várices no significa que hayas hecho algo mal.

¿Cuándo deberías consultar a un especialista?

No es necesario esperar a que una várice sea grande o dolorosa para buscar orientación.

Conviene consultar si notas cambios como:

  • Várices o venas que han comenzado a hacerse más visibles.
  • Hinchazón frecuente en las piernas.
  • Sensación de pesadez o cansancio.
  • Dolor o molestias que aparecen especialmente al final del día.
  • Cambios en la piel de las piernas.
  • Aparición de nuevas venas o cambios en las que ya tenías.

Una valoración permite conocer las características de tus venas y determinar si existe algún problema circulatorio que deba atenderse.

¿Notas várices, arañitas, pesadez o hinchazón en tus piernas?

En Velaris podemos valorar el estado de tus piernas y orientarte sobre las alternativas disponibles de acuerdo con tus necesidades.

Agenda una valoración y conoce qué está pasando con tus piernas.

Clínica de Fleboestética Avanzada

Dra. Tania Susana Plazola Stephens

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *