Clínica Velaris

MENÚ
Edit Template
MENÚ
Edit Template

¿Qué es la insuficiencia venosa y cuáles son los factores que contribuyen a su desarrollo?

La enfermedad venosa abarca desde lo estético, como son las arañitas vasculares, lo incómodo como es la presencia de venas varicosas, hasta los discapacitantes como lo es la enfermedad venosa crónica, que consiste en los cambios que ocurren en la piel de las piernas debidos a hipertensión venosa prolongada en el sistema venoso profundo o superficial.

Anatomía básica: 

La circulación venosa de las piernas se compone por 3 sistemas conectados entre sí: 

  • Superficial: Venas que se encuentran debajo de la piel. 
  • Perforante o comunicante: venas que conectan el sistema venoso superficial con el profundo, localizadas en la pantorrilla, el muslo y el pie. 
  • Profundo: Todas las venas que se encuentran entre los músculos de las piernas. 

Las venas varicosas y telangiectasias (arañitas) son frecuentes y tienen una evolución natural que va desde los asintomático y antiestéticas, hasta dolorosas y pesadez después de tiempo prolongados de estar sentada o de pie, hinchazón y comezón. Hasta el 90% de la población puede padecer la enfermedad venosa, pero se estima que sólo el 15% de la población presenta manifestaciones clínicas, y únicamente el 2% presentará la enfermedad grave. Su aparición y evolución puede estar relacionada con diversos factores.

Existen factores no modificables que aumentan el riesgo de enfermedad venosa, así como factores modificables que pueden acelerarla o agravarla si no se manejan adecuadamente:

Factores no modificables:

  • Edad: A medida que pasan los años, las válvulas dentro de tus venas pueden debilitarse, y eso dificulta que la sangre regrese correctamente al corazón. En México el grupo de edad más afectado es de los 60 a 64 años. Es algo natural, pero hay formas de ralentizarlo.
  • Género: Las hormonas femeninas (como los estrógenos) hacen que las paredes de las venas sean más elásticas, lo cual puede favorecer la aparición de varices. En nuestro país predomina en mujeres, con una relación 3:1 en comparación con el sexo masculino. El embarazo también juega un papel importante, te lo explicamos en la siguiente sección. 
  • Genética: Si tus papás o abuelos tuvieron problemas venosos, tú tienes un 75% de riesgo que desarrollar la enfermedad venosa.  

Factores modificables:

  • Estar mucho tiempo sentado o de pie sin moverte
    El sedentarismo (ya sea por trabajo u ocio) reduce el flujo sanguíneo. Intenta moverte cada 30-60 minutos, haz pausas activas y evita cruzar las piernas por largo tiempo.
  • No hacer ejercicio regularmente: Caminar, nadar o andar en bicicleta fortalece la musculatura de las piernas, ayudando a bombear la sangre hacia el corazón. ¡El movimiento es clave!
  • Tener sobrepeso u obesidad: Cada kilo extra aumenta la presión en tus venas. Una alimentación equilibrada y actividad física pueden marcar la diferencia.
  • Fumar: Aunque se asocia más a enfermedades arteriales, el tabaco también daña el revestimiento de las venas y promueve la inflamación. Dejar de fumar mejora tu salud cardiovascular completa.
  • Usar ropa muy apretada o tacones altos constantemente: La ropa ajustada puede comprimir las venas y limitar el retorno sanguíneo. Opta por calzado cómodo y ropa que permita la circulación.
  • Tomar pastillas anticonceptivas o terapia hormonal: Algunos tratamientos hormonales pueden influir en la coagulación y el tono venoso. Si tienes otros factores de riesgo, habla con tu médico.
  • No hidratarte o comer mal: Una dieta rica en sal puede causar retención de líquidos; la falta de fibra puede provocar estreñimiento, que a su vez aumenta la presión abdominal y afecta a las venas.

Aunque no es posible evitar por completo las várices, el conocimiento y manejo adecuado de estos factores puede ayudar a retrasar la aparición de las venas varicosas o a reducir sus síntomas, mejorando así la calidad de vida.

Consejos rápidos para proteger tus venas:

  1. Eleva las piernas al final del día.
  2. Usa medias de compresión si tu trabajo requiere estar de pie o sentado muchas horas, recuerda que estas siempre deben ser recetadas por un especialista, con previa valoración. 
  3. Evita el calor excesivo en las piernas (saunas, baños muy calientes).
  4. Acude con un especialista en cirugía vascular si notas hinchazón, dolor, ardor o venas visibles.

¿Quieres más información?

Si quieres aprender cómo detectar los primeros síntomas de una enfermedad venosa o cómo elegir la mejor media de compresión, ¡no te pierdas nuestros próximos artículos!

La salud de tus venas comienza con pequeños hábitos diarios. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Clínica de Fleboestética Avanzada
Dra. Tania Plazola

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *